La obesidad en Estados Unidos también afecta a perros y gatos. Según la Asociación Americana de Médicos Veterinarios, más de 48 millones de mascotas estadounidenses tienen sobrepeso. “El problema es epidémico”, afirma el doctor Rahin Zabihi, veterinario del Duarte-Azusa Animal Hospital Inc. “En los últimos 10 años, los veterinarios estamos viendo cada vez más perros y gatos con exceso de peso”.
Según el profesional, hay más perros que gatos obesos. “La obesidad en las mascotas es un reflejo del problema de obesidad de los humanos, ya que por lo general sus dueños también están pasados de peso”, resalta Zabihi. “Pero la gran diferencia entre el sobrepeso de las mascotas y la de sus amos es que los animales no tienen la facultad de controlar su peso, dependen directamente de la calidad de los alimentos que se les proporciona, de las porciones que se les sirve”. Seguir leyendo »
Hemos visto anteriormente que la obesidad puede traer complicaciones a la salud de nuestros gatos. La obesidad es más fácil de prevenir que de curar. Sin embargo, nunca es tarde para solucionar el problema, aunque requiere un compromiso y paciencia a largo plazo. En esta ocasión veremos algunos métodos para combatirla.
Ejercicio: Al principio será bastante difícil conseguir que el gato obeso tenga la voluntad de moverse. Deberemos recurrir al ingenio, ya que la forma de atraer la atención de un gato obeso y perezoso depende de sus costumbres y carácter. Aumentaremos gradualmente los niveles de actividad. Para comenzar, podemos empezar con el mismo alimento. Tirarle su ración de alimento seco, croqueta a croqueta, para que deba ir a buscarlas una por una. Seguir leyendo »
Un adulto normal debería pesar entre 4 y 5 kg. Aunque el tamaño de los gatos no oscila tanto como en los perros, el peso de un gato varía de acuerdo con la complexión de su raza. Es por ello que en algunos lo normal serán 3 kg y en otros puede llegar a 5 kg.
La obesidad en los gatos normalmente se debe a la combinación de exceso de alimento y falta de ejercicio, muy notoria en gatos de temperamento tranquilo y en perezosos. Los más afectados suelen ser los esterilizados o los más viejos, aunque el aburrimiento y la falta de estímulo también provocan sobrealimentación. Ocasionalmente se puede tratar de un problema hormonal (problemas tiroideos, diabetes, falta de hormonas sexuales en castrados). Seguir leyendo »