
“Quinín”, un gorrino de Dumbría de cuatro meses, atiende y obedece a su amo, al que sigue a diario en sus paseos. Aunque no ladra, roña. Y agita la colita, porque casi no puede moverla. Sale a pasear con su dueño, Antonio Caramés, a diario. Ambos, con una perra, Tila (es muy nerviosa), a la que le gusta buscar conejos y, al marrano, también. Corren juntos tras Antonio al trote. En las peleas, antes era más fácil para la cadela , pero los 80 kilos del cochino le dan ahora ventaja. Es como una pelea de un campeón de sumo contra una yudoca. Si el dueño lo acaricia o limpia, la perra se cela. Con todo, «os dous lévanse moi ben».
No hace mucho tuvo cierto éxito, sobre todo en las ciudades, pasear a alguno de los llamados vietnamitas, oscuros, pequeños y rechonchos. Sin embargo, gorrinos como Quinín , sin ninguna particularidad -fue adquirido en la feria de Senande (Muxía)- no suelen ser tan accesibles. Y Quinín es perro hasta a la hora de llamarlo. «Entende a miña voz, só a miña. Se o chamo ou lle digo algo, atende. Pero se o fai outro, xa non», explica Antonio. Un ejemplo. Cuando acaba las tareas higiénicas, le dice: «Déitate», y el animal se acuesta patas arriba. Seguir leyendo »
Publicado por Amiret en Nuestros Amigos, Otros Animales el 28 Marzo, 2008
cerdo mascota, cerdos, curiosidades animales, mascotas, mascotas no tradicionales CoNo hay comentarios



