Lanzar y recibir: esa actividad común en nuestro relacionamiento lúdico con los perros puede ser delegado ahora a un juguete que puede cumplir nuestra función.
El implemento lanza una bola al aire y el can lo va a buscar y puede depositarlo de nuevo en el juguete que lo vuelve a lanzar para diversión de su mascota. Claro, no lo abandone tanto a sus anchas, pues la presencia humana siempre es importante.
Publicado por Dedalus en Comportamiento, Juguetes caninos, Perros el 18 Julio, 2008
