Poesía: El caballo

el caballo

Cálmate, caballo de espumosa crin
tranquilízate y avanza el paso.

Resiste y no te canses,
sigue despierto hasta que amanezca.

Durante la noche cabalgaré
agarrándome fuerte a tus crines.
La luna relumbrará con tonos de cobre
formando sombras en tus costados.
Calor brillante y patas ágiles
a los lados de mi corcel de plata.

Corre el sudor sobre el semental de cobre
bajo la desenfrenada espuma.
Nos adentrarás en los bosques
y las ramas nos arañarán.
Me adentrarás en la noche, corcel de cobre,
galopando con aliento humeante.

Resiste y no te canses
sigue despierto hasta que amanezca.

Gorrlaus - R. Kanerva / H. Wallgren

El caballo, un noble acompañante

caballo-criollo2.jpg
En sus inicios y por miles y miles de años, el caballo era visto como una pieza de caza, sirviéndole como alimento al hombre prehistórico. Por ser un animal de galope rápido era muy difícil que con armas rudimentarias se le pudiera abatir.

Cuando el ser humano se hizo sedentario (establecerse de manera definitiva en una localidad determinada), se percató que el caballo podría ser una compañía muy útil. Desde este momento este noble animal se convirtió en el ayudante de trabajo y fiel acompañante del hombre, muy fundamental en la historia de la humanidad. Según todos los indicios, este animal no tuvo su origen en Europa, sino que fue importado desde alguna apartada región oriental para su utilización doméstica. Seguir leyendo »

Suscríbete a nuestro boletín:

Patrocinadores



¿Te interesa patrocinar Mascotas.org?