Empequeñecido por la vasta inmensidad del océano el animal más grande que jamás ha existido en nuestro planeta la ballena azul. Con 30 metros de largo y más de 200 toneladas es mucho más grande que el mayor dinosaurio. Su lengua pesa tanto como un elefante su corazón es del tamaño de un coche y algunos de sus vasos sanguíneos son tan anchos que una persona podría nadar por ellos. Su cola tiene la envergadura del ala de un avión pequeño. Su diseño aerodinámico casi perfecto le permite nadar a 20 nudos. Es uno de los animales más rápidos del mar.
El habitante más grande del océano se alimenta casi exclusivamente de uno de los más pequeños, el krill un crustáceo de sólo unos centímetros de largo. El krill forma grandes bancos que tiñen el mar de rojo y una sola ballena azul puede consumir al día hasta 40 millones de estos crustáceos. A pesar de su enorme tamaño, se sabe muy poco de la ballena azul. Sus rutas migratorias son un misterio y no se desconoce su lugar de cría. Es un recordatorio más de lo mucho que nos queda por saber del océano y de las criaturas que viven en él. Te invitamos a ver el video:
El protagonista de estos dos videos es un chimpancé de nombre Oliver. ¿Por qué es tan especial?, resumiendo lo que verás y escucharás en el video. Oliver causo revuelo a principios de los años 70 por su aspecto, pues Oliver tenía marcados rasgos humanos, incluso podía caminar erguido sin molestia alguna, lo que no sucede con los chimpancé comunes que solo lo hacen por periodos breves.
Oliver proviene de las selvas del Congo. Tuvo durante meses a los periodistas de todo el planeta dedicados tan solo a hablar de él, y de sus sorprendentes rasgos humanos, incluso cierto sector científico pensó que podría tratarse del eslabón perdido de la evolución simio - hombre, estos videos prueban su existencia y parte del estudio para resolver el enigma de sus rasgos y comportamiento. No estoy seguro si aun vive, pero se sabe que Oliver además seria parte fundamental de la sección Criptozoología en el artículo Misterio Primate.
Un nuevo documental en dos videos para otra conocida y nada común chimpancé. Ella se llama Washoe, a ella le enseñaron 250 palabras de la lengua de signos americana para que pudiese comunicarse con los humanos. Cuando Washoe adoptó a otro bebé chimpancé le enseño ella misma el lenguaje de signos humano.
Gracias a este impresionante experimento sabemos que los chimpancés tienen emociones muy similares a las nuestras, compartiendo con nosotros emociones como la alegría y la gratitud. Whasoe murió por causas naturales tras vivir casi 40 años en cautividad. Fue educada en un entorno parecido al de un niño sordo.