En una entrega anterior hemos abordado la importancia de la eduación del perro, indicándole con actitudes coherentes nuestra posición de lÃder, otorgándole, además, un ambiente en el que se sienta seguro.
En esta segunda entrega veremos una serie de recomendaciones para desmostrarle esta posición, afirmándola dÃa a dÃa en el aprendizaje. Veamos.
Los perros adultos y la alimentación. Un tema que parece ser menos complicado que la relación con la dieta de los cachorros y los ancianos, pero no. Los perros adultos necesitan que les sean seleccionados el tipo y la cantidad de su dieta, lo cual significa cuidar de su propia salud con responsabilidad.
En primer lugar, debemos atenernos al equilibrio de su alimentación, que debe ser completa. Lo principal es identificar la cantidad de calorÃas que necesita. Para ello, lo mejor es tener una referencia proporcionada por un veterinario y no caer en el error de la escasez ni en el exceso.
Los roedores y los lagomorfos son asustadizos por naturaleza, debemos adaptarlos a la presencia de personas de a poco. Iniciar el contacto con estos animales de manera gradual, hasta que podamos tomarlos en nuestras manos. Tratar de nunca dejarlos caer al suelo, esto podrá generarles miedo a ser tocados.
Generalmente, no lo solemos hacer con nada, y menos con una comida elaborada industrialmente para perros. Lo cual, en todos los casos, es una irresponsabilidad. Hay que ser curiosos con respecto a los aditivos que incluyen los alimentos envasados y que pueden resultar dañinos para tus mascotas.
Para empezar, la comida seca industrial es una reemplazante de comidas naturales. Es eso, intenta reemplazar lo mejor posible un alimento que, en principio, se encuentra en la naturaleza. Pero jamás puede igualar a un alimento natural.
Una de las quejas prominentes de los dueños de perros tiene que ver con la negación a comer. Uno cree que lo que le pone en el plato puede ser su comida predilecta, pero de repente el perro que un momento antes movÃa la cola en señal de hambre se marcha sin más.
Como si se tratara de un niño, patalea a su manera y se da una situación bastante molesta en donde el dueño aprieta y el animal se niega. Uno asà puede llegar a hacer cualquier tipo de invento para satisfacer al perro sin darse cuenta que esa práctica es, justamente, la que provoca su actitud.