
El caniche está marcado por su pelaje, es uno de sus atractivos y, por ende, una razón de peso para insistir en su cuidado, que requiere cierta atención especial.
Generalmente, existen dos tipos de cortes: el corte de “león” y el corte moderno. El más popular, pero también el que más divide el gusto de la gente, es el de “león”. Se le esquila todo el cuerpo, excepto los puños y la cola, dejando un pompón al final, lo que para algunos resulta bello y para otros cursi.
