Los bigotes del gato no están allí por coquetería. Son verdaderos radares, sensibles al más leve movimiento, un sistema de detección sin que haga falta el contacto con la piel. Aunque en general todo el pelo del gato está dotado de receptores táctiles, los bigotes o vibrisas han desarrollado esta capacidad al máximo. Los bigotes tienen la rigidez suficiente para no doblarse al tocar los objetos.
Su longitud es la del ancho del cuerpo, la suficiente como para que el gato pueda pasar su cuerpo completo por pequeñas aberturas, es decir, los bigotes son la medida que indica si el gato puede pasar a través de ellas o no. Son especialmente útiles en la oscuridad, ya que ayudan a que el gato no choque o tropiece contra diversos objetos. Seguir leyendo »
Existe una planta que fascina a los gatos. Les hace disfrutar de momentos sublimes durante unos minutos. Se trata de la nepeta cataria, también llamada menta o hierba de los gatos, de la familia del tomillo y la lavanda. Su perfume desencadena un comportamiento en el animal, similar al de una hembra en celo.
Los gatos tricolores siempre son hembras.
Se creía que los gatos eran incapaces de distinguir los colores. Sin embargo, estudios recientes demuestran que pueden ver el azul, el verde y el rojo.
Los gatos no pueden percibir los sabores dulces.
El gato puede percibir sonidos aproximadamente dos octavos más altos que el hombre. Seguir leyendo »
Los gatos tienen cinco dedos en cada una de sus patas delanteras, y sólo cuatro en las traseras.
El gato apareció en la Tierra antes que el perro y que la mayoría de los animales que han llegado a ser domésticos. Sin embargo, ha sido uno de los últimos en ser domesticado.