Es muy común tratar las alergias a las pulgas con corticoides, siendo el más conocido la dexametasona. En esta ocasión mencionamos este fármaco esperando que si alguna vez se presenta esta complicación en tu mascota, puedas pensar que el remedio puede ser peor que la enfermedad.
Los corticoides se utilizan en el tratamiento sintomático de las alergias debido a que reducen esa reacción excesiva que provoca la saliva de las pulgas en la piel de nuestros animales, al modificar el sistema inmune y reducir las inflamaciones exageradas producidas por la alergia.
Es muy frecuente ver gatos o perros (más frecuentemente) alérgicos a la picadura de las pulgas. Lo primero que vemos es que se rascan mucho, si les vemos la piel del abdomen se ven ronchas pequeñas o costras claras, y lo más importante: hay pulgas. Y si no las vemos, deberemos encontrar sus excrementos en la base del pelo.
Hay que diferenciar las dermatitis por alergia a las pulgas de aquellas provocadas por sarnas, irritaciones por químicos, etc. El veterinario hará el diagnóstico correspondiente. Lo importante es que si combatimos las pulgas (del animal y del ambiente) cesará la dermatitis y la picazón.
En los perros y gatos que sufren alergias por pulgas, a veces las lesiones son bastante importantes, dependiendo con qué ferocidad reacciona el sistema inmune contra la saliva de la pulga. El mejor tratamiento es la prevención contra las pulgas, pero en los casos en que ya están las lesiones, se tratará la dermatitis con medicación tópica, y en los casos más fuertes se suelen utilizar corticoides para controlar la magnitud de la reacción alérgica.
Es muy importante que haya un diagnóstico correcto, ya que si nos equivocamos en la causa y tratamos como una alergia a una sarna, lo que haremos es bajar más las defensas del animal al aplicar los corticoides, cosa que hará que la sarna se extienda y empeore.