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Origen El origen geográfico se sitúa en Weimar provincia de Alemania. Hacia 1810 el Gran Duque Carlos Augusto impulsa el desarrollo de esta raza. Fue en Alemania que el Weimaraner empezó a desarrollarse como un perro multipropósito: guardián y animal de compañía. Fundado el
Club del Weimaraner la crianza de la raza se rige con reglas muy estrictas para la crianza, por ejemplo los ejemplares solo podían ser adquiridos por los socios del mismo. De la misma forma resultaba imposible asociarse al Club si no se era una personalidad de la época. Tiempo después se exportaron ejemplares a los EEUU, los que nunca se reprodujeron ya que salían de Alemania esterilizados, para evitar que
los americanos deformaran la crianza. Hacia 1941 se crea el Club Americano y dos años después fue reconocido por el American Kennel Club.
Descripción Particularmente vivaz, el Braco de Weimar es un perro de buena constitución, de tamaño bastante grande. La cabeza, en buena proporción con el resto del cuerpo; trufa color encarnado oscuro, grisácea en la parte superior, Stop apenas pronunciado. Ojos de color ámbar
o bicolores azul-ámbar; orejas de buena longitud, de implantación alta. La cola es cortada en el primer a un tercio por la raíz. La alzada es de 59 cm. a 70 cm. en los machos y en las hembras de 57 cm. a 65 cm. Su pelaje es suave, corto y liso, de color definido que va desde el gris oscuro al color gris plata. Las patas son musculosas, relativamente largas. Hombros largos y bien angulados.
Carácter Optimo cobrador y sabe seguir perfectamente el rastro de la presa herida. Se lo adiestra con bastante facilidad, de buen olfato y un gran afecto por el amo, a lo que se agrega una cierta desconfianza hacia los extraños. |
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