Algunas razas de gatos son ideales para los niños, porque les encanta el juego y además tienen un carácter paciente e inteligente. Al tener pequeños en nuestro hogar hay que pensar muy bien qué gato es el más adecuado, evitando los de carácter agresivo.
La adopción de gatitos comunes no es del todo indicada cuando hay niños, porque al no conocer su ascendencia no podemos saber cómo será el carácter del felino cuando crezca. Si bien es inmensamente valorable adoptar un gato callejero o en un centro de adopción, debes tener en cuenta que son animales más instintivos e impredecibles en su comportamiento.
Como ya te hemos comentado al referirnos a los gatos de pelo largo en general, el gato persa, ejemplar perteneciente a la raza de pelo más largo de todas, requerirá de tu parte mucho cuidado y dedicación en orden a que le ayudes a conservar su espléndido pelaje saludable, bello y en óptimas condiciones.
Cuando el gato persa es un cachorrito luce un pelaje suave y brilloso que luego, a medida que crece, se va tornando más y más áspero, denotando la presencia de nudos, y además comienza a caérsele. Si no le quitas el pelo muerto, tu gato se lo lamerá y lo tragará, con los perjuicios que ello trae aparejado.
El grupo de gatos de pelo largo está constituido básicamente por dos razas, de las cuales se desprenden muchísimas variedades. Éstas son el gato himalayo y el gato persa -y su versión colourpoint-. Este último, a su vez, desciende del gato turco de angora, originario de Persia (la actual Irán).
Estos gatos se caracterizan por su frondoso pelaje, que demandará un continuo y meticuloso cepillado de tu parte. Si no estás dispuesto a dedicarles mucho tiempo, no elijas ninguna de estas razas, ya que, a diferencia de los gatos de pelo corto, ellos son incapaces de mantenerlo en óptimas condiciones por sí mismos.
Este es el Gato Persa Blanco. Son felinos de pelo largo, por lo cual es necesario estar atentos al cepillado semanal para evitar la formación de bolas de pelo.
En su edad de cachorro, prácticamente todos los gatos tienen una gran necesidad lúdica: necesitan entretenerse con algún objeto y con alguna actividad. Jugar, en suma. Eso no desaparece nunca en el caso de los gatos persas.
Es decir, ellos quieren y es trascendental proporcionarles horas de juego dentro de la cotidianidad. Su sed de entretemiento debe estar saciado, para lo cual es ideal que lo acompañes tú o, en todo caso, le compres algunos juguetes que sean de su agrado.
El gato persa, justamente, es conocido por la particularidad de su pelaje largo y sedoso. Es tan nutrido el pelo que, por el contrario de lo que sucede con la gran mayoría de los felinos, no es capaz de asearse por sí mismo.
Por eso, el cuidado de su pelaje es de una importancia vital para la mascota, pues puede generar serios problemas de higiene y, por lo tanto, de salud. Posee una extensa variedad de tonos: blanco, negro, smoke, bicolores, etc.
Los “tigres de sofá”. Esa es la privilegiada denominación que la gente le da a los gatos persas, por su aspecto parecido al felino salvaje y por su afición a tirarse a dormir en cualquier lado, incluido el sofá, por spuesto.
Son gatos muy tranquilos, poseen un carácter dulce. Suelen ser muy cariñosos, además de no manifestar mayores dificultades para relacionarse con las personas y con otros animales.
El surgimiento de lo que conocemos actualmente, con todas sus características, como gato persa, se dio en Inglaterra en el siglo XIX. Se dio como resultado de un cruce entre el persa puro, que fue traído de Irán, y el angora turco blanco.
Sin embargo, es un gato adaptable a cualquier ambiente, pues existen gatos con pelaje para climas fríos, como son los noruegos y los rusos.
El Gato Exótico, se puede decir, que tiene un exotismo creado. Ha sido concebido como una mejora del Americano de Pelo Corto. Lo que se hizo fue cruzar a esta raza con el persa, con el fin de mejorar su pelaje.
Por lo que puede inferirse que el Gato Exótico, de alguna u otra manera, es el resultado de un “accidente”. De hecho, muchos todavía le llaman “Persa de pelo corto”, lo cual está bien para hacer más fácil su identificación, pero es erróneo.
Este gato es un macho cruce de persa de 8 meses, de pelo negro. Fue rescatado en agosto con sus dos hermanos de la perrera y aún no han sido adoptados, por lo que sigue aguardando pacientemente que lo elijas como una de tus mascotas.
Sus hermanos tienen el pelo corto. El es sociable, cariñoso y muy activo, lo mejor es que se adopte junto a otro gato para que gaste parte de esa energía. Está castrado, vacunado, desparasitado y testado.
Hay más de un centenar de variedades de gatos persas. Según estimaciones, la del persa es la raza que mayor diversidad de coloraciones de pelaje posee. Sin embargo, a efectos de clasificación, se pueden distinguir cuatro grandes grupos.
Por un lado, en el primer grupo están los gatos de un solo color. Esto quiere decir que cada uno de los pelos tiene la misma coloración desde un extremo a otro. Sin embargo, puede haber varios colores dentro del pelaje, pero siempre cada pelo es monocromo. Seguir leyendo »
Ya decíamos que el gato persa es uno de los felinos domésticos más cariños que existen. Este vídeo muestra una prueba de ello. Dos ejemplares, padre e hijo, comparten la universal actividad del juego. Ante la insistencia de el hijo, el padre demuestra una infinita paciencia.
Una hermosa postal de lo que los felinos puede hacer por sus crías, aún en el caso del a veces huidizo padre. Un ejemplo a imitar para los humanos, en todo caso.
La enfermedad poliquística renal (PKD) es una enfermedad hereditaria que afecta a los riñones, y que se ha detectado en los gatos de raza Persa y Exótico (Persa de pelo corto). Es una enfermedad de desarrollo lento y gradual.
Se manifiesta generalmente muy tarde, con hinchazón de los riñones, así como disfunciones renales alrededor de los 7 años de edad. La enfermedad es hereditaria, estando presentes los quistes desde el nacimiento del gato.
Este gatito se origina Asia menor; desde allí, durante la primera década del siglo XVIII, fueron introducidos en Europa, donde se les conocía como gatos angora y gatos franceses.
Al cruzarse con gatos de pelo largo y aspecto rechoncho procedentes de Irán (ahora Persia) la raza comenzó a denominarse persa. Gustando mucho a la aristocracia de Europa, vivo ejemplo la reina Victoria de Inglaterra, que orgullosa posee varios gatos Persa.
No se dejen llevar por las apariencias, este gatito en sus juegos inocentes es una fiera. Pero aquí dentro de la bota se le ve tan lindo. Digno representante de la raza Persa.
Siempre nos sorprenden con sus poses, miradas y maullidos. Hay algo en los gatos tan místico que siempre pensé querer ser como ellos. Esa mirada penetrante y sigilo al moverse. Realmente uno de los aristogatos.