
Los gatos pueden sufrir todo tipo de enfermedades en la piel, casi siempre provocadas por parásitos externos. Al igual que los perros, pueden sufrir la presencia de pulgas y garrapatas.
Las pulgas pueden transmitir la anemia infecciosa felina y sus síntomas son la picazón intensa entorno a los ojos, orejas y ano, y calvas en el pelaje. Las garrapatas, por su parte, afectan las articulaciones de las extremidades, cabeza y partes inferiores. Son menos comunes en gatos que en perros, pero de igual manera habrá que estar atento a su posible aparición. Sus síntomas son picazón y malestar.
Hay dos tipos de sarna comunes que deterioran la piel de los gatos. Ya el otro día vimos la sarna felina. Ahora citaremos la sarna de la cabeza y la sarna otodéctica.
La primera se manifiesta, como su nombre lo dice, en la cabeza, pero también en axilas, ingle, vientre, abdomen, base de la cola y los extremos de las articulaciones, donde tienen menos pelo. Sus síntomas comunes: falta de apetito, pequeñas costras hemorrágicas, descamación de la piel, olor a grasa rancia, picazón intensa y caspa.
La sarna otodéctica lo produce un ácaro en el oído. Se manifiesta por otitis con prurito, costras gruesas de color rojizo marrón mezcladas con el cerumen, y movimiento insistente de la cabeza.
Finalmente la tiña, que es un infección por hongos que se encuentran en el hocico, orejas, garras y colaformando calvas circulares. Los gatos entonces se muerden, rascan, limpian el pelo.
Publicado por Dedalus en Gatos, Salud y Enfermedades el 24 Julio, 2008
