
Hay tres motivos principales por los que un perro puede tener sobrepeso, afectando incluso su salud: la misma gula del perro, la falta de ejercicios y el no cuidado en la cantidad y la naturaleza de la comida administrada por parte del dueño.
La causa que más influencia tiene en la obesidad del can es, simplemente, la ingestión de alimentos en cantidades superiores a las que necesita. A veces se tiene la costumbre de darles de comer las sobras del almuerzo o la cena, sumado a su propia ración diaria, lo que definitivamente no resulta conveniente.
Entre los perros que son más susceptibles a la obesidad están los cachorros, y como ese sobrepeso se da a una temprana edad, también puede sufrir problemas en los huesos al ser grande el peso corporal que tienen que soportar a una edad aún de desarrollo físico.
Hay que acudir al veterinario para que le sea suministrada a la mascota una dieta acorde a su raza y sus características físicas. Vitaminas y minerales tiene que procurarse el animal y el médico le dirá cuáles son los alimentos que los contienen y la ración a ser acercada al perro.
La segunda causa es la falta de ejercicio, por lo que es importante mantener a su mascota en constante movimiento, sacándolo a pasear desde que es un cachorro, con periódicas caminatas e incluso juegos que pueden ayudarlo a que queme más calorías.
Una forma simple y “casera” de saber si su perro está con sobrepeso es tocarle las costillas, si no puede hacerlo es porque necesita bajar unos kilos.
Publicado por Dedalus en Alimentación, Perros, Salud y Enfermedades el 19 Agosto, 2008
