En una anterior entrada hablábamos del baño del gato, del mito de que no resisten una buena ducha proporcionada por su dueño.
Aquí vemos cómo, posteriormente al paso por el agua, un felino soporta con cierta condescendencia y placer el secado a que lo somete su dueño. Un ejemplo de obediencia y buen gusto.

Etiquetas , ,

Categoría Comportamiento, Gatos, Salud y Enfermedades

0 comentarios

Publicado por

Dedalus

Deja tu comentario en este artículo

0 comentarios

Redactar un nuevo mensaje




Categorías



Recomendamos