ago
16
2008
Sinceramente, había vistoperrosque perseguían su propia cola, pero jamás uno que desconfíe de… ¡su propia pata! El animal se encuentra sentado en una sofá, predispuesto ajugara comer un simulacro de hueso, cuando de repente una de sus patas traseras comienza a “acosarlo”. El resultado: el perro termina mordiéndose a sí mismo.
Un simpático caso de “esquizofrenia canina” nos muestra este vídeo.
Publicado por
Dedalusme he reido como una loca al ver este video es de lo mas divertidoo... jajajaja