jul
15
2008
Es más común ver una soga atada al cuello de un perro que al de un gato. Pero losgatostambién quieren salir a pasear, no se engañe. Y de hecho, lo hacen.
Este vídeo muestra cómo un dueño sacó al suyo y con una envidiable paciencia lo acompañó en cada uno de sus husmeos por la calle. Elgatose detiene una y otra vez y revisa todo con asombro.