dic
05
2009

En esta entrega seguiremos repasando algunos aspectos en referencia al estrés y laansiedaden los felinos, tema que hemos comenzado a abordar en este primer artículo. Les recomiendo pasar por él, antes de continuar.
Nos concentraremos en los signos que manifiestan los gatos cuando sufren estas alteraciones de la conducta. Veamos.
Ungatoansioso se muestra jadeante, encogido en el suelo, su pupila puede estar dilatada y además, perderá mucho pelo. Cuando ello ocurre suelen higienizarse más de lo habitual. Presta atención a ello.
Además pueden mostrarse muy agresivos y hasta pueden mostrar comportamiento obsesivos, por ejemplo con un ovillo de lana. Se trata, por supuesto, de una conducta distinta al juego habitual.

Es importante advertir que la agresividad manifiesta delgatoposee una explicación: ungatoagresivo puede estar sufriendo alguna molestia o enfermedad.
Otra forma de expresar el estrés y la ansiedad, es defectar y orinar fuera de la caja. En caso de que elgatoesté sano, hay que buscar la causa de ello. Es importante no regañar al animal, sino buscar ayuda para mejorar este comportamiento que, como venimos advirtiendo, corresponde a una patología. Se trata de buscar solucionar el factor desencadenante.
Por lo tanto, cuando adviertas comportamientos extraños en vuestro gato, se recomienda no minimizar la situación y visitar a un médico veterinario. Todo en pos de la buenasaludde nuestra mascota.
Etiquetas alteraciones de la conducta, ansiedad, Comportamiento, comportamientos obsesivos, consulta, estres, felino, gato, Gatos, mascota, mascotas, pelo, pérdida de pelo
Categoría Comportamiento, Gatos
1 comentario
Publicado por
UrielTengo un gato de 5 años. Pesa 6,6 kg y hemos intentado hacerle bajar de peso con piensos especializados recomendados por el veterinario, y no hay manera. Parece que tenga un trastorno obsesivo-compulsivo con la comida. Además, cuando está dentro de casa, pide salir ansiosamente. Y cuando está fuera, pide entrar ansiosamente. Hace trastadas. Tiene un comportamiento que no entendemos. ¿Puede deberse al tipo de pienso, o a algún transtorno por estrés?